El Pleno aprobó, de manera inicial, la primera Ordenanza de Tráfico y Circulación del municipio. En su desarrollo se ha puesto interés en aquellas cuestiones que afectan a los vecinos, especialmente las relacionadas con el respeto al medio ambiente. Por eso, quedan reguladas cuestiones como la emisión de gases al entorno y la problemática con los ruidos en el tráfico rodado, tanto de coches como de ciclomotores, así como el uso indebido de megafonía.
El concejal del área, José María Bravo, ha señalado que con esta iniciativa “damos un paso más hacia el camino de la modernización, al decidirnos a asumir en toda su extensión las competencias que nos son propias en materia de ordenación del tráfico de vehículos, personas y otros usos de las vías públicas, que actualmente carecían de normativa municipal, todo ello con el fin de favorecer una mayor integración social”.
Con este documento también queda regulada la circulación de vehículos de autoescuelas y el control de la velocidad en el casco urbano, tratando de hacer compatible la necesaria fluidez del tráfico rodado con el uso peatonal por parte del ciudadano.
A partir de la aprobación final de esta Ordenanza el Ayuntamiento gestionará directamente las multas de tráfico y circulación, lo que deparará ingresos a las arcas municipales, y por extensión a todos los ciudadanos, ingresos que en estos momentos están engrosando las arcas de Dirección Provincial de Tráfico en Madrid.